lunes, 3 de octubre de 2011

El Metálico Brillo....

Cuanto vale la vida para vos?

Mirate al espejo. Preguntate. Cuanto vale la vida para mi?


Cuanto estás dispuesto a pagar para que no maten a un pichicho callejero que tienen amenazado frente a vos?

Tenés un límite, por supuesto... no vaya a ser cosa que "un perro de mierda" valga más de cien pesos.


Cuanto estás dispuesto a pagar si están fajando a tu amigo en un galpón y lo van a liquidar? Tenés propiedades, tenés recursos. Y te piden una suma exorbitante. Pensalo... te quedás en la nada misma, quebrás monetariamente y tus negocios se van al carajo. Pensarás "pago lo que sea", ¿verdad?

Pero no... no pagás lo que sea.

Porque si no pagaste por el bicho, en el ejemplo de arriba, sos una mierda, la cual ve la vida con rótulos monetarios, sos un ser humano que ve las cosas según las oportunidades que estas presenten. Según tu bienestar, las chances para vos se pueden barajar.
Un comerciante, un materialista, un capitalista más de este mundo de mierda.


Querés que te lo diga light? Mejor digamoslo así: Sos un sorete igual a quién jala del gatillo mi querido lector.

Analizate. Sabés que no entregarías todo. No te mientas a vos mismo. Si querés, a mi vendeme el cuento de que das la vida. Pero a tu corazón no le podes mentir, y sabés muy bien la verdad.

Sos una mierda, como todos, como yo, como el metálico brillo que dominó el mundo y nos llevó a la destrucción. O te pensabas que faltaba para eso?....



jueves, 30 de junio de 2011

Caleidoscopio Digital


La digitalización del mundo, de la vida, me parece algo tan increíble como absurdo, infantil y patético. Por un lado, tenemos lindas herramientas colmadas de aplicaciones e idioteces para hacernos el laburo de mandarle las fotos del quincho al viejo chic que vive del otro lado mundo, una tarea de dos clicks y una quebrada. Pero claro, acá viene el dilema.

Decir lo justo y necesario, compartir con esos ojos dilatos y hambrientos de la vida ajena, poco y nada, o tirar la dignidad por la ventanita de windows y darle rienda suelta a nuestra crapulencia! convirtiéndonos una masa de amorfos virtuales carentes de masa encefálica, capaces de señalar en su estado del libro de caras "Me estoy clavando la quinta. ¿Esta puntada es normal?".


Y si, esta gente existe. Y la ves todos los días en los bulevares de tu red social. La tecnologia poco a poco nos volvió pelotudos. La herida fatal a la inteligencia y el discernimiento nos la dió la televisión en siglo XX y la estocada fatal al atisbo de cordura nos la aplicó Facebook en el XXI. Porque vos viste como es esto, nadie inventó nada... desde toda la puta vida virtual existió My Space pero nadie le daba bolilla, y estamos hablando de la primera "gran" red social.
Hasta que llegó Zuck... Zackk.. Zumkenber-g... ¡Ese! El que inventó "Face" , y nos bendijo con la herramienta ideal para encontrar a los boludos de la secundaria con los que no hablaste nunca más.

A mi juicio, este tipo es tan culpable de la debacle mental de todos, como los políticos que se cagaron en la educación desde que existe la democracia. Pero ese es otro tema.
En internet los tiempos son muy cortos, un mes es una década y un año es una eternidad. Y el bicho avanza voráz sobre tu privacidad a pasos agigantados. Pero no, no podes escapar. Porque seguro ya sos parte. Y estás hasta el cogote embadurnado en su mierda. Y el problema, no es que no puedas salír: El problema es que te gusta el olor.



Bienvenidos al caleidoscopio digital.