Mirate al espejo. Preguntate. Cuanto vale la vida para mi?
Cuanto estás dispuesto a pagar para que no maten a un pichicho callejero que tienen amenazado frente a vos?
Tenés un límite, por supuesto... no vaya a ser cosa que "un perro de mierda" valga más de cien pesos.
Cuanto estás dispuesto a pagar si están fajando a tu amigo en un galpón y lo van a liquidar? Tenés propiedades, tenés recursos. Y te piden una suma exorbitante. Pensalo... te quedás en la nada misma, quebrás monetariamente y tus negocios se van al carajo. Pensarás "pago lo que sea", ¿verdad?
Pero no... no pagás lo que sea.
Porque si no pagaste por el bicho, en el ejemplo de arriba, sos una mierda, la cual ve la vida con rótulos monetarios, sos un ser humano que ve las cosas según las oportunidades que estas presenten. Según tu bienestar, las chances para vos se pueden barajar.
Un comerciante, un materialista, un capitalista más de este mundo de mierda.
Querés que te lo diga light? Mejor digamoslo así: Sos un sorete igual a quién jala del gatillo mi querido lector.
Analizate. Sabés que no entregarías todo. No te mientas a vos mismo. Si querés, a mi vendeme el cuento de que das la vida. Pero a tu corazón no le podes mentir, y sabés muy bien la verdad.
Sos una mierda, como todos, como yo, como el metálico brillo que dominó el mundo y nos llevó a la destrucción. O te pensabas que faltaba para eso?....
