jueves, 30 de junio de 2011

Caleidoscopio Digital


La digitalización del mundo, de la vida, me parece algo tan increíble como absurdo, infantil y patético. Por un lado, tenemos lindas herramientas colmadas de aplicaciones e idioteces para hacernos el laburo de mandarle las fotos del quincho al viejo chic que vive del otro lado mundo, una tarea de dos clicks y una quebrada. Pero claro, acá viene el dilema.

Decir lo justo y necesario, compartir con esos ojos dilatos y hambrientos de la vida ajena, poco y nada, o tirar la dignidad por la ventanita de windows y darle rienda suelta a nuestra crapulencia! convirtiéndonos una masa de amorfos virtuales carentes de masa encefálica, capaces de señalar en su estado del libro de caras "Me estoy clavando la quinta. ¿Esta puntada es normal?".


Y si, esta gente existe. Y la ves todos los días en los bulevares de tu red social. La tecnologia poco a poco nos volvió pelotudos. La herida fatal a la inteligencia y el discernimiento nos la dió la televisión en siglo XX y la estocada fatal al atisbo de cordura nos la aplicó Facebook en el XXI. Porque vos viste como es esto, nadie inventó nada... desde toda la puta vida virtual existió My Space pero nadie le daba bolilla, y estamos hablando de la primera "gran" red social.
Hasta que llegó Zuck... Zackk.. Zumkenber-g... ¡Ese! El que inventó "Face" , y nos bendijo con la herramienta ideal para encontrar a los boludos de la secundaria con los que no hablaste nunca más.

A mi juicio, este tipo es tan culpable de la debacle mental de todos, como los políticos que se cagaron en la educación desde que existe la democracia. Pero ese es otro tema.
En internet los tiempos son muy cortos, un mes es una década y un año es una eternidad. Y el bicho avanza voráz sobre tu privacidad a pasos agigantados. Pero no, no podes escapar. Porque seguro ya sos parte. Y estás hasta el cogote embadurnado en su mierda. Y el problema, no es que no puedas salír: El problema es que te gusta el olor.



Bienvenidos al caleidoscopio digital.